Mostrando entradas con la etiqueta qué leer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta qué leer. Mostrar todas las entradas

lunes, 8 de julio de 2013

LA CASA REDONDA (LOUISE ERDRICH)



Mientras retomo, por fin, Telegraph Avenue de Michael Chabon y ultimo la crítica de la cargante y repetitiva Mujer de barro de J. C. Oates, sobre la que podrán leer en el Qué Leer del, por suerte, aún lejano septiembre, les dejo por aquí la crítica que en el número estival de dicha revista firmo sobre la más que entretenida La casa redonda de Louise Erdrich. 


Lean, lean. Lean y disfruten de la playa, aunque sea, como en mi caso, entre la densa niebla.

domingo, 25 de noviembre de 2012

INTERREGNO (XVI)



Lo sé, lo sé... tengo este rincón muy descuidado pero el tiempo no da más de sí. Quise pasar por aquí cuando leí la divertida Ventajas de viajar en tren de Orejudo. Quise también dejarles por aquí la crítica de la muy recomendable Todo lo que soy de Anna Funder, que todavía pueden leer en el Qué Leer del casi agotado ya mes de noviembre. No hubo manera. Llegó luego además la gripe estacional -o algo muy parecido- a poner las cosas más complicadas... Reparto ahora mismo mi tiempo entre The casual vacancy de J. K. Rowling, sobre  la que podrán leer donde Vds. ya saben el próximo mes de enero y la magnífica El latín ha muerto ¡Viva el latín! de Wilfried Stroh, que contra toda probabilidad pero con todo merecimiento se ha convertido en best-seller en Alemania. He encontrado, no obstante, un hueco, por fin, para pasarme por aquí a dejarles la crítica que más arriba les mencionaba, así como para recomendarles la lectura de la muy singular La abadía de Crewe de Muriel Spark, un descacharrante Watergate ambientado intramuros de un convento de clausura y que, como todo lo de su autora, no deja títere con cabeza. Así que ya saben, lean, lean...
                                              
“Todo lo que soy”
Autora: Anna Funder
Traductora: Gemma Rovira Ortega
Editorial: Lumen
480 páginas. 23.90 euros
[4 tinteros]

La memoria es caprichosa y no atiende a voluntades. Ruth Wesemann, una octogenaria arraigada en Sidney, agota sus últimos días rememorando los de la agonizante República de Weimar y el pujante monstruo nacionalsocialista. Es, sin embargo, incapaz de seguir conversaciones mundanas sobre el propio desayuno o la localización de los productos de limpieza. A su vez, Ernst Toller, ideólogo, poeta y dramaturgo alemán, se fuerza a recordar en una habitación de hotel lo que durante seis años ha preferido obviar mediante simple y llana omisión o aséptica mención.
Pese a la apariencia de contemporaneidad de ambas voces, más de seis décadas las separan. No obstante, entre los dos componen en alternativo relato en primera persona el diédrico retrato de Dora, prima y amante, y también su Pasión. Con mayúsculas, sí. La acción bien puede transcurrir entre el Berlín de Hitler y el Londres de Chamberlain y Churchill y denunciar la pasividad y connivencia inglesas ante las acciones de la Gestapo y las SS en suelo británico, pero hay algo mesiánico en el sacrificio de Dora, apóstol antes que mártir, y hay también, por supuesto, un Judas Iscariote con sus treinta monedas de plata.
Vstedes, no obstante, no se dejen engañar por tan piadosa analogía, pues Todo lo que soy es, ante todo, una novela seria y bien documentada, que a sus no pocos méritos añade su cualidad absorbente y lo trepidante de su ritmo e invita a seguir muy de cerca la trayectoria de su autora.
[Publicado en Qué Leer, noviembre 2012]

miércoles, 18 de julio de 2012

EFECTO NOCHE (FREDERICK REIKEN)


“Si uno se centra mucho en una historia, descubrirá cosas que parecen estar relacionadas pero no lo están.”
Efecto noche
Frederick Reiken

El borrascoso verano nos ha dado un par de días de tregua y nos permitió ayer y anteayer visitar las playas cantábricas sin chaqueta ¡o chubasquero! Quien desde aquí les habla lo hace, de hecho, con alguna que otra leve quemadura provocada por el sol mientras estaba enfrascada en la monumental biografía de Dickens de Claire Tomalin, que estos días leo a marchas forzadas, aunque encantada, cómo no, para los amigos del Qué Leer. Sobre ella podrán leer, espero, en el próximo número de septiembre. Si consultan, en cambio, el ejemplar de verano que ahora mismo pueden encontrar en cualquier quiosco, se encontrarán, entre otras cosas, con una crítica nada favorable de Efecto noche de Frederick Reiken que, como simple advertencia, aquí les dejo:

“Efecto noche”
Autor: Frederick Reiken
Traductor: Mariano Antolín Rato
Editorial: Alianza Literaria
464 páginas. 18 euros
[Dos tinteros]

Muchos siglos antes de que la cultura pop se apropiara de conceptos y teorías como los expuestos por el efecto mariposa o los seis grados de separación, ya dijo el viejo Anaxágoras que “todo está en todo”. Tal afirmación parece adoptar Reiken como axioma para construir una rocambolesca historia de biólogos marinos enfermos de leucemia, guitarristas de rock con antepasados nazis, agentes del FBI que persiguen una quimera, peligrosas sectas satánicas, motoristas en coma, veterinarias hipersensibles y un puñado de supervivientes del holocausto, entre otros. Siendo ésta la materia prima, no extraña que las relaciones entre unos y otros resulten, en el mejor de los casos, forzadas, e inverosímiles en el peor, por más que el capítulo final quiera funcionar de llave para interpretar todo el tomo en la línea antes señalada.
Empeñado además en demostrar la mayor, no parece advertir Reiken las repeticiones en las que incurre, pese a los continuos cambios de perspectiva. Esta lectora ha perdido la cuenta, por ejemplo, de cuántas veces se narra la misma versión de la historia de la ejecución de los quinientos intelectuales lituanos. Efecto noche puede considerarse, de hecho, un fallido Rashomon o un cubo de Rubik en el que el color es siempre el mismo. A estas alturas de la partida, el tono New Age o de libro de Autoayuda -natación con manatíes, purificaciones interiores y exteriores en el desierto israelí, interpretación freudiana y jungiana de los sueños- no hace sino lastrar el conjunto y poner a prueba la paciencia del lector.

Publicado en Qué Leer, nº178 (julio-agosto, 2012)


lunes, 5 de marzo de 2012

RESCATE (DAVID MALOUF)


Lo dije hace un par de semanas en esa otra esquina mía cobijada a la sombra del Diente del Ahorcado pero, como cada vez son más las telarañas y el polvo que se acumula por allí y menos los voluntarios dispuestos no ya a limpiar, sino a echar un vistazo de vez en cuando, aprovecho la llegada a los kioskos del último número de Qué Leer para traerles por aquí la ferviente recomendación de que, por favor, lean Rescate de David Malouf.

Aquí les dejo la pertinente reseña. Yo, entre tanto, me voy a predicar; entre propios y extraños; en el desierto, muy seguramente; a predicar, en cualquier caso...

martes, 9 de noviembre de 2010

MIRE AL PAJARITO (KURT VONNEGUT)

No es ningún secreto para Vds. que en los últimos tiempos Kurt Vonnegut ha ganado por aquí muchos enteros en esa virtual y un tanto artificiosa jerarquía nuestra de referentes literarios. Hasta le he creado sección propia en este pequeño rincón bajo el creo que muy significativo título de Mejor que lo diga Vonnegut. Así que, mientras dedico mis escasos momentos de ocio a la talentosa, seria y más que correcta pero un tanto falta de propósito El rector de Justin de Louis Auchincloss, es para mí un placer dejarles por aquí la reseña que de Mire al pajarito (Sexto Piso, 2010) firmo en el Qué Leer del corriente mes de noviembre junto con la urgente recomendación de que, por favor, lean, lean a Vonnegut.

Publicado en Qué Leer, número 159 (noviembre de 2010)

domingo, 10 de octubre de 2010

EL ANTÓLOGO (NICHOLSON BAKER)

De entre las muchas bondades que les podría decir de Qué Leer no es la menos importante el hecho de que, por lo general, trabajan con plazos de tiempo relativamente amplios. Una prepara en noviembre la crítica que aparecerá en febrero, en febrero la de abril y en agosto, por ejemplo, la de octubre, de manera que, cual la industriosa hormiga de la fábula, puede ir guardándose textos en la cartera que alimenten este lugar en momentos en que una no lee ni escribe todo lo que quisiera. Como botón de muestra, aquí les dejo la reseña de una sorprendente y estupenda lectura estival, El antólogo de Nicholson Baker, publicada –la reseña, digo- en el Qué Leer del corriente mes de octubre.

Publicado en Qué Leer 158 (octubre de 2010)

Lo dicho, lean, lean y no se la pierdan.