miércoles, 23 de octubre de 2013

EL VINO DE LA JUVENTUD (JOHN FANTE)



Leía estos días El vino de la juventud de John Fante y en sus relatos de inmigrantes italianos y filipinos de primera o segunda generación, de violentos albañiles frustrados por la incapacidad de realizar su trabajo, de pícaros monaguillos que negocian con su conciencia y de estrictas monjas de escuela, capaces tan solo de suavizarse por el talento demostrado con el bate o el guante de béisbol, reconocía todo aquello que me hizo engancharme sin remedio tiempo ha a una de las tradiciones narrativas más vivas y potentes que en el mundo son y han sido, la de las barras y estrellas.

Así que Vds. ya saben, si quieren disfrutar de pequeñas dosis concentradas de lo mejor de una literatura que ha alumbrado a Bellow y a Roth, a Salinger y a Vonnegut, a Sherwood Anderson y Richard Ford, a Updike y Lorrie Moore, lean, lean a John Fante.


1 comentario:

Madison M. dijo...

Tomo nota, cómo no!
Un abrazo Ceci